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miércoles, 19 de julio de 2023

León Tolstoi y Betty Friedan

 



Acabo de leer "Ana Karenina". Me ha gustado. Es una novela entretenida, refleja muy bien la vida de la clase alta de la época en Rusia, y tiene una gran perspicacia para mostrar la psicología de los personajes, tanto hombres como mujeres.

Y diréis ¿qué relación tienen estos dos libros?

No voy a opinar que Tolstoy, quien dijo que las mujeres no tenemos alma, escribiera un libro con perspectiva feminista. Sin embargo, al describir tan detalladamente la psique de Ana Karenina (la cual ya era candidata a suicidarse, tras el tormento psicológico derivado de su situación personal en esa época, y cómo históricamente se ha repetido en diferentes obras literarias la muerte de las mujeres protagonistas, como un castigo simbólico por transgredir las normas sociales), me ha recordado a este otro, de Betty Friedan: "La mística de la feminidad", que habla de lo que ella denominó "El malestar que no tiene nombre", entre las mujeres de clase media en EEUU. Mujeres que no tenían carencias, pero que sufrían de una insatisfacción vital, viendo su vida reducida a una cotidianidad doméstica. 

Ana Karenina se fue a vivir con el amante, tuvo que dejar a su hijo con su marido, no pudiendo verle, y su vida se reducía a estar en la casa esperando a su amante y dudando sobre la vida de éste lejos de ella. Disponía de todo el tiempo para "comerse el coco", ya que no tenía otra actividad que la enriqueciera.

"Yo lo denominé <<El malestar que no tiene nombre>>, porque por aquel entonces se le echaba la culpa a las mujeres de un montón de problemas -no tener el fregadero lo suficientemente blanco, no haber planchado a la perfección la camisa del marido, que las criaturas se hicieran pis en la cama, las úlceras del esposo, su propia ausencia de orgasmos. Pero no había un nombre para aquel malestar que nada tenía que ver ni con el marido, ni con las criaturas, ni con la casa, ni con el sexo- era el malestar del que yo había oído hablar a tantas mujeres después de haber pasado yo misma una buena temporada haciendo de ama de casa de barrio residencial, cuando me echaron de mi trabajo en el periódico al quedarme embarazada, y sintiéndome en cualquier caso culpable, como nos hacían sentir a las mujeres que trabajábamos fuera de casa, por menoscabar la masculinidad de su marido y su propia feminidad y por descuidar la crianza de los hijos" (Betty Friedan)


sábado, 14 de septiembre de 2013

Ecofeminismo para otro mundo posible




Acabo de leer el libro "Ecofeminismo para otro mundo posible" de la Doctora en Filosofía Alicia H. Puleo. Destaco como curiosidad el apartado dedicado a la relación de las mujeres con sus "animales no humanos" (así se expresa ella para valorar a las y los humanos en su justa medida, pertenecientes al reino animal) con perspectiva de género.

Y como yo estoy en esa honrosa categoría, haciendo "huelga de celo al patriarcado", me animo a transcribir algunos de sus pensamientos en forma literal.

¡Ah! y aprovecho para dejar a quí constancia de mis "niñas" y de su amor (del que aprendo cada día).

"La atención que innumerables mujeres dedican a los animales puede ser considerada una rebelión que sólo en contados casos sus agentes comprenden como tal. Amor, empatía, cuidado de seres que viven en eterna e inocente infancia, compasión por el débil y maltratado. Los papeles de género se cumplen al extremo pero, al desbordar los límites de la especie, se convierten en resistencia y difracción. La ternura no serviría aquí para nutrir a varones patriarcales que menospreciarán los valores del cuidado, sino para proteger a seres infinitamente agradecidos que, sobre todo si son domésticos, devolverán con creces el cariño recibido. La relación de las mujeres con los animales no humanos tiene la rara virtud de estar libre de los códigos y rangos patriarcales humanos. De esta forma, ofrece a las mujeres un amplio espacio de libertad y espontaneidad absolutamente especial que exploraron escritoras como Colette.

La irritación que suele suscitar esta amorosa atención femenina dispensada a los animales domésticos tiene ya una larga historia, gran parte de la cual, con toda seguridad, se ha perdido para siempre. [...] El reproche mayor suele tomar la forma de  un recordatorio de cuál debe ser el objeto "normal" y "natural" del cuidado femenino: los hijos. En el nivel más profundo muchos lo sienten como una traición a la especie. Lo intuyen oscuramente como una rebelión al poder patriarcal. Se ve como un exceso que introduce el desorden en el funcionamiento de la transmisión de la energía afectiva que hace prosperar la vida.

[...] Llamaré huelga de celo al patriarcado a este fenómeno de intenso afecto hacia los animales no humanos por parte de numerosas mujeres, ya que interrumpe el sistema de traspaso desigual de la energía del amor a través del hipercumplimiento de la virtud femenina por excelencia: el cuidado".


“Lograremos una educación ambiental plena cuando superemos la represión androcéntrica de los sentimientos empáticos hacia la Naturaleza no humana.” 
(Puleo 2011: 428)


domingo, 1 de septiembre de 2013

Nawal al-Sa´dawi: "Mujer en punto cero"


 Fuente: Kubail News

Hoy he releído un libro que me ha gustado mucho, más que la primera vez.

Autora: Nawal al-Sa´dawi
Título: Nawal al-Sa´dawi
Editorial: Horas y horas

Es una historia real de una mujer en Egipto que fue sentenciada a muerte y ajusticiada en 1974. Contada por ella misma a la autora del libro, nos muestra una historia tierna, inteligente, sensible, que despierta la consciencia hacia las injusticias de la vida. Habla de una mujer que finalmente se da cuenta de lo que pasa a su alrededor; tiene una gran sabiduría fruto de su propia capacidad, de su cultura y de las fuertes, duras y tristes experiencias que le tocan vivir, experiencias que se repiten a menudo en el género femenino y a las que la sociedad da la espalda. Porque no se quiere oir, no se quiere ver, no interesa conocer muchas realidades de millones de mujeres en el mundo.

A Firdaus, mujer inteligente y con cierta cultura, le toca vivir una vida muy difícil, una vida marcada por su género. Es víctima de todos los hombres que le rodean, de todos: de su padre, de su tío, de su marido y de tantos y tantos hombres que yacen con ella en la cama a cambio de dinero.

Es una superviviente, una superviviente con mayúsculas. Parece que su vida no tiene salida, pero finalmente consigue ser ella misma, consigue resurgir y adquirir un poder que supera a la de los hombres que le rodean. Y tiene un final de liberación a lo Thelma y Louise.

Su final no duele, duele su vida anterior, porque es un final de total y absoluta liberación.

Pocas personas pueden sentirse tan liberadas.

"Subí a mi modesto coche, con la mirada fija en el suelo. Me embargaba un sentimiento de vergüenza. Me sentía avergonzada de mí misma, de mi vida, de mis miedos y de mis mentiras. Las calles estaban llenas de gentes atareadas, de diarios colgados en los quioscos de madera con sus chillones titulares. A cada paso, dondequiera que me diriguese, descubría las mentiras, podía seguir los atareados pasos de la hipocresía. Pisé con fuerza el acelerador como si estuviera impaciente por arrollar el mundo y aniquilarlo. Pero enseguida me apresuré a levantar el pie, frené bruscamente y el coche se detuvo.
Entonces comprendí que Firdaus tenía mucho más valor que yo".

Recomiendo encarecidamente su lectura.

Nada espero.
Nada deseo.
Nada temo.
Soy libre.


Nawal al-Sa´dawi (Egipto, 1931) es médica, psiquiatra, escritora y feminista. Fue Directora de Salud Pública, Jefa de redacción de un diario de salud y Secretaria General Adjunta de la Asociación Médica de Egipto. Posteriormente despedida de todo ello por sus actividades políticas. Investigó la neurosis en las mujeres (lo que le acercó a las cárceles, donde conoció a Firdaus) y fue Asesora de las Naciones Unidas para el Programa de la Mujer en África y de Oriente Próximo. En 1981 estuvo varios meses encarcelada ("Entonces dificilmente podía saber que un día volvería a cruzar esas mismas puertas, no como psiquiatra, sino como prisionera, detenida con otras 1.035 personas bajo la aplicación del decreto promulgado por Sadat"), hasta un mes después del asesinato del Presidente Sadat.

Ha sido galardonada por la Generalitat de Cataluña y se le ha otorgado el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional de México.

Ahora vive en Estados Unidos, donde critica que sus amigas "se cuidan de las arrugas porque son víctimas del mercado". "En medio de todo esto, "la mujer se desintegra" y como muestra se refirió a mujeres que van con el velo islámico y el ombligo descubierto a la vez. "La mujer es víctima del mercado. Tanto cubrirse como desnudarse son cosas del mercado, no manan del libre albedrío. El problema es el velo de la razón. La mujer no es una cosa a la que hay que ponerle artilugios para que parezca más joven". (Fuente: El Mundo)



"Prefiero morir antes de no poder expresar mi opinión"





viernes, 30 de agosto de 2013

Vanessa Diffenbaugh: "El lenguaje de las flores"


Fuente: Inma Sanchís

Acabo de leer el libro El lenguaje de las flores, de Vanessa Diffenbaugh. Me ha gustado tanto que quiero compartir la información para quien quiera leerlo. Trata la historia de una joven de San Francisco, California. Muy interesante para recorrer de nuevo sus calles y barrios a través de su lectura.

Victoria, su protagonista, vive en varias casas de adopción. Su rebeldía hace imposible que pueda durar con una familia. Una rebeldía de autodestrucción que viene de una falta de vínculos en su infancia. Sin capacidad para intimar con otras personas, ella misma crea una fuerte convicción de que es incapaz de mantener relaciones duraderas, prefiriendo provocar el rechazo hacia ella antes que ser rechazada.

Canaliza la dificultad que tiene para expresar sus emociones a través de las flores. Para ella, basándose en el lenguaje de las flores de la época victoriana, cada flor posee y provoca determinada emoción o sentimiento. Así, el olivo significa paz, la rosa roja amor, el trigo prosperidad...

Vanesa describe magistralmente sus miedos, inseguridades, emociones...y poco a poco va creando, como si de un puzle se tratara, la construcción de vínculos, de relaciones sanas y amorosas.Y muestra la compleja relación madre e hija sin idealizaciones, con sus triunfos y fracasos, pero siempre con una gran intesidad.

"Cerré los ojos y me obligué a apartarme de la ventana. Con los hombros caídos apreté el vientre contra mis muslos, separados. El sol me calentaba la espalda. Si hubiera sabido cómo hacerlo, me habría unido a los rezos de Grant. Habría rezado por él, por su bondad, su lealtad y su amor imposible. Habría rezado para que desistiera, para que me soltara, para que volviera a empezar. Hasta habría rezado para pedir perdón.

Pero no sabía rezar.

Me quedé donde estaba, acurrucada en el suelo del apartamento de un desconocido, esperando a que Grant abandonara, se olvidara de mí y se marchara a su casa."


Vanessa Diffenbaugh nació en San Francisco en 1978. Estudió Literatura inglesa, y trabajó con criaturas sin recursos como profesora.Vanesa está muy implicada en ayudar a niñas y niños sin hogar. Ella y su pareja han adoptado a varios, y ha fundado la Red de la Camelia para apoyar a esta gente joven y ayudarles a que se inserten en la sociedad.

"Este intercambio de dar y recibir amor suele funcionar"




lunes, 30 de enero de 2012

Jane Eyre, de Charlote Brontë




Jane Eyre es una novela escrita en 1847 por Charlotte Brontë, una de las tres conocidas hermanas Brontë (las otras dos fueron Anne Brontë, que escribió Agnes Grey, y Emmily Brontë, con Cumbres Borrascosas).
Jane Eyre, serie, 2006


Cuando salió la nueva adaptación de la novela en cine, me vino a la cabeza la película que vi de jovencita, de la que sólo me quedó en el recuerdo la historia de una casa con una loca que gritaba de una forma horrorosa y que me daba miedo. Así que, para mí, se trataba sólo de una película de miedo.


martes, 26 de enero de 2010

"Mi chico me pega pero yo le quiero"


Hoy he estado en la presentación de un libro sobre violencia de género:
  • Título: "Mi chico me pega pero yo le quiero. Cómo ayudar a una chica joven que sufre malos tratos en su pareja".
  • Autor: Fernando Gálligo Estévez.
El libro es una guía para reconocer el maltrato y para salir de él. El acierto es que está referido a la juventud, lo cual no es frecuente en la literatura.

Fernando Gálligo Estévez es psicólogo en el Instituto Andaluz de la Mujer de Málaga. Es Experto en Género y realizó un Master en Recursos Humanos y Sexualidad. De los años que lleva en sus consultas con mujeres que viven esta problemática se decidió a escribir este libro.

Narra testimonios de chicas jóvenes, habla de mitos e ideas erróneas sobre el amor, de cómo esta sociedad patriarcal crea la socialización de género...

"Hay que desprogramarse en la deconstrucción de género"

En el libro se describen algunos casos conocidos de mujeres muertas a manos de sus parejas sentimentales. Además, hay la posibilidad de valorar el riesgo de una relación, y un plan de seguridad: ¿qué hacer? ¿qué no hacer?

Termina de forma positiva explicando cómo sí se pueden superar los malos tratos y pasar de víctimas a supervivientes, así como el modo de vivir sin violencia de género.

Ante una mujer que se encuentre viviendo este infierno, recomienda escucharla, sin juzgar ni criticar:

"Desde fuera del bosque se ven los árboles, desde dentro no"

Termina el libro con varios anexos con cortos, documentales y películas, historia de la violencia de género en el cine español, letras de canciones, direcciones de interés y ayuda, bibliografía de ayuda psicológica, prevención de violencia de género, libros, librerías de mujeres, red de bibliotecas y definiciones básicas.

Diferencia amar de querer: "querer no es amar, es utilitario".

Finalmente habla de tres tipos de maltrato:
  • Maltrato físico
  • Maltrato Psicológico
  • Maltrato económico (este último demasiado poco valorado)
Algunos enunciados del libro:
  • La excesiva entrega emocional.
  • El paso del tiempo agravará el maltrato.
  • Cuando el control se confunde con amor.
  • El peligro de llegar a sentirte suya.
  • Cuando realmente te ama se comportará de esta otra manera.
  • A ambos os irá mejor cuando en vuestra relación de pareja...
  • Cómo averiguar qué tipo de relación de pareja tienes actualmente.
  • Características a observar en los hombres jóvenes durante el niviazgo.
Es un libro interesante para tener en un centro educativo, él lo recomienda para institutos y Universidad.


domingo, 17 de mayo de 2009

Menopausia



Menopausia
de Gioconda Belli

No la conozco
pero, hasta ahora,
las mujeres del mundo la han sobrevivido.

Sería por estoicismo
o porque nadie les concediera entonces
el derecho a quejarse
que nuestras abuelas
llegaron a la vejez
mustias de cuerpo
pero fuertes de alma.

En cambio ahora
se escriben tratados
y, desde los treinta,
empieza el sufrimiento,
el presentimiento de la catástrofe.

El cuerpo es mucho más que las hormonas.
Menopáusica o no,
una mujer sigue siendo una mujer;
mucho más que una fábrica de humores
o de óvulos.

Perder la regla no es perder la medida,
ni las facultades;
no es meterse cual caracol
en una concha
y echarse a morir.

Si hay depresión,
no será nada nuevo;
cada sangre menstrual ha traído lágrimas
y su dosis irracional de rabia.
No hay pues ninguna razón
para sentirse devaluada.

Tirá los tampones,
las toallas sanitarias.
Hacé una hoguera con ellas en el patio de tu casa.

Desnudate.
Bailá la danza ritual de la madurez.
Y sobreviví
como sobreviviremos todas.



Gioconda Belli

.

Este fin de semana me he pasado por Granada con el fin de asistir a la clausura del Sexto Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada. Dicho acto tuvo lugar en la Huerta de San Vicente (casa de verano de la familia García Lorca), protagonizado por la escritora Gioconda Belli, que recitó algunas de sus poesías. Ella es vicepresidenta del Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua), hermanado con el español desde 2005.

Gioconda Belli, nicaragüense, es una mujer polifacética: escritora, revolucionaria, feminista, crea con una alta dosis de vitalismo, y dedica gran parte de su poesía a la mujer de un modo que hace que todas nosotras nos reconozcamos.

Su erotismo está muy conectado con el cuerpo y el sentir, no es intelectual, por lo que se conecta con la vida.

Recibió, entre otros, el Premio Generación del 27, de Málaga.

Podría decir muchas cosas de ella, pero sus comentarios, que cogí al vuelo mientras hablaba, la retratan mucho mejor:

"Del amor a la vida viene el amor a la poesía.
Volver a la poesía es volver a lo más profundo de nuestra esencia humana
para ver cuál es el camino para salir de la deshumanización, del confundir el poseer con el ser,
despojarnos de los artificios y buscar la felicidad, la solidaridad, la belleza y el tiempo.
Tiempo para disfrutar de la tarde, de la ternura, de nosotros mismos.
Trinchera de la defensa de la belleza, los poetas (no porque yo sea poeta) somos muy importantes en este mundo"

"Ya nada da asco, el asco es un valor obsoleto"

"Ya no hay quien anda, como Sócrates, haciéndose preguntas impertinentes"

"Para eso tenemos la palabra, para crear, para desafiar y para amar"


Nos contó que, una noche, viendo la televisión con su marido, apareció Cindy Crawford, y se decidió a retirarse para escribirle unas "letras" aclaratorias a su marido:

No soy Cindy Crawford, ¿y qué?
15/01/09
De noche, la esposa aclara

No.
No tengo las piernas de la Cindy Crawford.
No me he pasado la vida en pasarelas,
desfiles de modas, tostada bajo las luces de los fotógrafos.
Mis piernas son anchas ya llegando a la cadera,
y a pesar de mis múltiples intentos
por ponerme trajes aeróbicos y tirarme en el suelo a sudar,
no logro que pierdan esa tendencia a ensancharse,
como pilares que necesitaran jugoso sustento.

No.
No tengo la cintura de la Cindy Crawford
ni ese vientre perfecto, liso y ligeramente cóncavo,
con el ombligo deslumbrante en el centro.
Alguna vez lo tuve. Alguna vez presumí de esa región de mi anatomía.
Fue antes de que naciera Camilo,
antes de que él decidiera apresurarse a nacer
y decidiera entrar al mundo de pie;
antes de que la cesárea
me dejara cicatriz.

No.
No tengo los brazos de la Cindy Crawford
tostados, torneados, cada músculo fortalecido con el ejercicio indicado,
las pesas delicadamente balanceadas.
Mis brazos delgados no han desarrollado más musculatura
que la necesaria para marcar estas teclas,
cargar a mis hijos, cepillarme el pelo,
gesticular discutiendo sobre el futuro, abrazar a los amigos.

No.
No tengo los pechos de la Cindy Crawford,
anchos, redondos, copa B o C.
Los míos nunca han sido muy lucidores en los escotes,
aún cuando mi madre me aseguraba
-madre al fin-
que los pechos, así separados, eran los pechos griegos
de la Venus de Milo.

¡Ah! Y la cara, la cara de la Cindy Crawford, ni se diga.
Ese lunar en la comisura de la boca,
las facciones tan en orden, los ojos grandes,
el arco de las cejas, la nariz delicada.
Mi cara, por la costumbre, ha terminado por gustarme:
los ojos de elefante, la nariz con sus ventanas de par en par,
la boca respetable, después de todo sensual.
Se salva el conjunto con la ayuda del pelo.
En este departamento sí puedo aventajar a la Cindy Crawford.
No sé si esto pueda servirte de consuelo.

Por último y como la más pesada evidencia,
no tengo el trasero de la Cindy Crawford:
pequeño, redondo, cada mitad exquisitamente delineada.
El mío es tenazmente grande, ancho,
ánfora o tinaja, usted escoja.
No hay manera de ocultarlo
y lo más que puedo es no tenerle vergüenza,
sacarle provecho para leer cómodamente sentada
o ser escritora.

Pero decime:
¿Cuántas veces has tenido a la Cindy Crawford
a tus pies?
¿Cuántas veces te ha ofrecido, como yo, ternura en la mañana,
besos en la nuca mientras dormís,
cosquillas, risas, el sorbete en la cama,
un poema de pronto, la idea para una ventura,
las premoniciones?
¿Qué experiencias te podría contar la Cindy Crawford
que, remotamente, pudieran compararse con las mías,
qué revoluciones, conspiraciones, hechos históricos,
tiene ella en su haber?
Modestia aparte:¿Será su cuerpo tan perfecto
capaz de los desaforos del mío,
brioso, gentil, conocedor de noches sin mañana,
de mañanas sin noche,
sabio explorador de todos los rincones de tu geografía?

Pensalo bien. Evaluá lo que te ofrezco.
Cerrá esa revista
y vení a la cama.


miércoles, 6 de mayo de 2009

Ana María Matute



Acabo de terminar de leer el último libro de Ana María Matute, "Paraíso inhabitado". Me ha gustado tanto que no puedo evitar hablar de la autora. Poco a poco voy descubriendo multitud de tesoros femeninos.

Hay tantos.....

Esta fascinante escritora, que te envuelve con su escritura tierna y sencilla, nació en Barcelona en 1926. Es novelista y forma parte de la Real Academia de la Lengua desde 1996, ocupando la letra K. Mérito inmenso si tenemos en cuenta que fue la cuarta mujer aceptada en esta institución desde hacía 300 años.

Actualmente la Academia está formada por 37 hombres y 4 mujeres:
  • 1998 - Ana María Matute (escritora)
  • 2002 - Carmen Iglesias (historiadora)
  • 2003 - Margarita Salas (científica)
  • 2008 - Inés Fernández-Ordóñez (filóloga)
Hubo otras dos mujeres:
  • 1784 - María Isidra de Guzmán y de la Cerda (académica honoraria y posiblemente 1ª académica del mundo)
  • 1978 - Carmen Conde (1ª mujer de la RAE)
Ana María Matute es también invitada en las universidades de Oklahoma, Indiana y Virginia; en 1984 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil, es miembro honorario de la Hispanic Society of America, un premio literario lleva su nombre, ha sido traducida a 23 idiomas y en 2007 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas por toda su labor literaria.

"Matute es profesora de la universidad y viaja a muchas ciudades para dar conferencias, especialmente a los Estados Unidos. Ella se da a conocer por sus discursos sobre los beneficios de los cambios emocionales, los cambios constantes en el ser humano y cómo la inocencia nunca se pierde completamente. Ella dice que, aunque su cuerpo es viejo, su corazón todavía es joven."
http://es.wikipedia.org/wiki/Real_Academia_Espa%C3%B1ola



"Nací cuando mis padres ya no se querían. Cristina, mi hermana mayor, era por entonces una jovencita displicente, cuya sola mirada me hacía culpable de alguna misteriosa ofensa hacia su persona, que nunca conseguí descifrar. En cuanto a mis hermanos Jerónimo y Fabián, gemelos y llenos de acné, no me hacían el menor caso. De modo que los primeros años de mi vida fueron bastante solitarios.

Uno de mis recuerdos más lejanos se remonta a la noche en que vi correr al Unicornio que vivía enmarcado en la reproducción de un famoso tapiz. Con asombrosa nitidez, le vi echar a correr y desaparecer por un ángulo del marco, para reaparecer enseguida y retomar su lugar; hermoso, blanquísimo y enigmático.

Nunca supe por qué razón el Unicornio había intentado escapar del cuadro y durante mucho tiempo me intrigó, y aun me atemorizó un poco. Por aquellos días yo no debía de tener más de cinco años -quizá sólo cuatro-, pero ese recuerdo tiene un lugar relevante entre los primeros de mi vida. A veces, los recuerdos se parecen a algunos objetos, aparentemente inútiles, por los que se siente un confuso apego. Sin saber muy bien por qué razón, no nos decidimos a tirarlos y acaban amontonándose al fondo de ese cajón que evitamos abrir, como si allí fuéramos a encontrar alguna cosa que no se desea, o incluso se teme vagamente."

El libro gira en torno al mundo de la infancia y a su final como tránsito a la edad adulta. Tránsito que vivencia como un duelo y que nos conecta con ese duelo que no llegamos a vivir debido a la inconsciencia con la que viajamos por esa etapa de nuestra vida.

Y ese duelo queda reflejado en las últimas palabras de la historia:

"- Pero lo vi: vi cómo echaba a correr... Y desaparecía. ¿Volveré a ver al Unicornio?

Eduarda aplastó el cigarrillo en el cenicero, sacudió con el humo que aún flotaba en una casi invisible nubecilla, y dijo:

- Los Unicornios nunca vuelven."




martes, 7 de abril de 2009

Y Dios me hizo mujer



Y Dios me hizo mujer

Y dios me hizo mujer,

de pelo largo,

ojos,

nariz y boca de mujer.

Con curvas

y pliegues

y suaves hondonadas

y me cavó por dentro,

me hizo un taller de seres humanos.

Tejió delicadamente mis nervios

y balanceó con cuidado

el número de mis hormonas.

Compuso mi sangre

y me inyectó con ella

para que irrigara

todo mi cuerpo;

nacieron así las ideas,

los sueños,

el instinto.

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo.


Gioconda Belli
 



viernes, 27 de marzo de 2009

Pinceladas de María Zambrano




Una figura femenina muy interesante: María Zambrano.

Nació en nuestro municipio, Vélez-Málaga, el 22 de abril de 1904. Fue filósofa y escritora; discípula de Ortega y Gasset, de Zubiri y de García Morente. Fue Premio Príncipe de Asturias de Humanidades en 1981, y Cervantes en 1988.

Ella abogaba por la "razón intuitiva", sentía pasión por la libertad, buscaba una filosofía capaz de orientar y afirmar la vida, hablaba de estar atenta a la voz del ser desde lo profundo del alma, de romper la hegemonía de la mente, de explorar la inteligencia del cuerpo y del corazón, es decir, de la totalidad del ser humano.

Para ella el cuerpo es: Fuente de creatividad, Lugar de transcendencia, Acto de posibilidad.


"Al elegir me voy eligiendo; voy eligiendo lo que seré"


"La filosofía es un camino de vida"
(De su libro "Hacia un saber sobre el alma")


"Elijo la filosofía por amor a la vida"
(no por saber más)


sábado, 14 de marzo de 2009

Cómic sobre el Arte






Acabo de leer un cómic muy interesante. El título es “el Arte, Conversaciones imaginarias con mi madre”, del dibujante Juanjo Sáez. Me ha maravillado la estética en sus dibujos, hechos con un aire simple, infantil; la originalidad en la forma de opinar sobre el arte y en otras muchas facetas; pero lo que más me ha gustado es la relación que muestra con su madre y su abuela, llena de sencillez, sensibilidad, amor, compasión, respeto…




Me ha emocionado. No me imaginaba que un cómic pudiera tocar el corazón…



martes, 10 de marzo de 2009

Konstantino Kavafis



ÍTACA


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.