"Empoderamiento de las mujeres y transformación social" es el título de las Jornadas que han tenido lugar este fin de semana en Málaga, y que se entremezcla con el proyecto "Ruta violeta. Diálogos feministas entre comunidades". Organizado por la Federación Feminista Gloria Arenas y que ha constado de: el encuentro de Asociaciones Feministas de diferentes comunidades autónomas, de talleres, y de las ponencias de la antropóloga Marcela Lagarde de los Ríos y de la jurista Alda Facio. Ambas, por supuesto, feministas.
Esta entrada la voy a dedicar a Lagarde, una mujer muy especial para mí y para otras muchas mujeres. Porque Marcela no habla sólo con la cabeza, sino también con y de los sentimientos, algo que en nuestra cultura, por desgracia, escasea demasiado. Porque el feminismo no es sólo pensamiento, intelectualidad; el feminismo se siente...y a veces, hasta emociona, especialmente cuando escuchas a mujeres como ella. Voy a tratar de resumir algunas cosas que comentó.
Comienza hablando de la filósofa María Zambrano, de su libro "Persona y democracia", que recomienda, y cita, de ella:
La democracia es ese orden en el que no sólo es posible, sino que es un deber ser persona.



